“Bastó con contenerme de hablar de extraterrestres y drogas”: entrevista a Bob Chow

La gente del blog Golosina Caníbal estuvo conversando con Bob Chow sobre el Premio La Bestia Equilátera y sobre dos de sus novelas, Todos contra todos y cada uno contra sí mismo, que acaba de ganar el concurso de La Bestia, y El águila ha llegado, que está por salir por Editorial Nudista. Por acá pueden leer la entrevista completa.

A principios de abril, se hizo público el veredicto en el Premio La Bestia Equilátera de novela, organizado por la editorial con el mismo nombre, Una brecha y Mecenazgo cultural. El jurado, compuesto por Luis Chitarroni, Lucía Puenzo y Oliverio Coelho, dictaminó:

“Si en la literatura existiera una corriente psicodélica, Todos contra todos y cada uno contra sí mismo sería uno de los grandes exponentes del siglo XXI. Bob Chow mixtura los fantasmas de la sociedad contemporánea y sus representaciones paranoicas del amor gracias a la formidable sucesión de escenas, el suministro de hallazgos verbales y la invención de personajes, que son en gran medida, resabios de la sabiduría de los géneros. Se trata sin duda de un logro que revela, en un contexto altamente competitivo y contra cualquier escepticismo, la buena salud de la que goza hoy la narrativa hispanoamericana”.

Bob Chow parece cotizar en alza en la bolsa de valores de la literatura argentina de 2016. Hace dos años su novela El momento de debilidad (Ed. Nudista) apareció con un estilo extraño (alejado del tono autobiográfico y del costumbrismo bonaerense, del fantástico efectista y de la novela generacional): una mezcla de tecnología y desechos, narración irónica y turismo exótico, mueca forzada y preciosismo lingüístico. Este año arranca con El Águila ha llegado(Ed. Nudista), promete La máquina de rezar (Ed. Marciana) y, para colmo, gana el Premio La Bestia Equilátera, cuyo galardón consiste en un adelante económico y en la publicación de una tercer obra: Todos contra todos y cada uno contra sí mismo. Es decir, de repente, Bob Chow rompe el molde y se despacha en un mismo año con tres libros. Habrá que seguirle la pista para ver qué nos ofrece desde su corriente psicodélica y cuáles son esos fantasmas de la sociedad contemporánea que se anima a convocar.
En todo caso, acá van unas preguntas que tuvo la amabilidad de responder sobre el premio ganado y sobre su nueva novela publicada por la hermosa editorial Nudista:

Golosina Caníbal: Arranquemos por el punto de partida: ¿por qué te presentaste al Premio de Novela de La Bestia Equilátera? ¿Tenías la novela terminada o la cerraste para el concurso?
Bob Chow: Como los sicarios, trabajo x encargo. Tenía buenas ref. de Chitarroni y había otras 40 mil razones.
GC: ¿Qué sentiste cuando avisaron que eras el ganador del premio? ¿Cómo te llegó la noticia?
BCh: Sentí que mi multiventa a todo tipo de diablos/as y entidades del espectro electromagnético empezaba a dar frutos. Noticia llegó por teléfono un lunes 10 a.m., cuando uno tiende al suicidio. Lo que festejé de manera escandalosa fue llegar entre los 10 primeros. Para mí no es tan importante ganar como poder jugar.
GC: Pasemos a la novela premiada: ¿qué nos podés contar, sin spoilear demasiado, sobre Todos contra todos y cada uno contra sí mismo? ¿Dialoga este nuevo libro con tu primera novela, El momento de debilidad, y con las que se están publicando este año, El Águila ha llegado y La máquina de rezar?
BCh: Se podría decir que es el mismo fantasma con distinta sábana. Se malentiende con EMDD y LMDR. El 50% de las cosas me ocurrieron y, para el resto, tuve fuertes visiones. El objetivo del proyecto TCTYCUCSM era esa cosa fea llamada ganar; bastó con contenerme de hablar de extraterrestres y drogas (o su combinación: extraterrestres drogados).
GC: ¿Qué representa para vos como escritor ganar un premio literario, en términos editoriales pero también económicos?
BCh: ¿No era Luca Prodán el que dijo: “Músico es el que vive de la música”? X ahora la escritura es un hobby. Que haya editoriales, como La Bestia Equilátera, que promuevan premios literarios tentadore$ conmueve.
GC: ¿Qué autores o libros repercuten en tu escritura? ¿Qué pensás sobre esa “corriente psicodélica” que el jurado del premio lee en tu novela inédita?
BCh: Leo por arriba, como los robots cibernéticos, una cantidad infernal de autores y bolas de datos, simultánea, aleatoriamente. Si los grandes literatos del siglo pasado fueron Lacan, Freud, Marx, hoy los que más me gustan cómo expresan la literatura son los filósofos, eg. Sloterdijk y Agamben.
Me encantó que el jurado haya usado esa frase porque, ¿qué puede hacer un pobre hombre más que turismo mental?
GC: En estos días también estás publicando El Águila ha llegado, por la editorial cordobesa Nudista, una novela que viene con banda sonora incluida. ¿Qué nos podés contar sobre tu segundo libro? ¿Cómo llegaron a la idea de incluir un cd con la novela?
BCh: Publicar una novela junto con un CD es una de las razones x las que a Martín Maigua, CEO de Nudista, se lo conoce también como Supermaigua.
Ana Tarántola, la mujer del productor del disco, fue una de las pocas personas que lo veía semanalmente a Gustavo Cerati en coma. En esa época, ego andaba buscando un fantasma para escribir. Mientras grababa, ocurrieron en esa sala de grabación algunas cosas —para la revista Cuarta Dimensión— que aproveché a discreción. No menos importante para «el proyecto» fue que el físico-matemático-leñador, y ahora modelo medieval, Gustavo Guerber, @gguerber, dijera, vía twitter, que “le gustaría ser el personaje de una novela de esos nuevos escritores”. Una insider de la literatura dijo que tenía que ser yo (con ligereza, no sé) y sólo hice caso. Cuando construyeron el robotoide, a.k.a. Bob Chow, pusieron una línea de código que dice: “Bob Chow no tiene sentido del humor”.