Un pibe de 22 años hablando de política

¿Qué pasa cuando un pibe de 22 años se pone a discutir de política, identidad, memoria y literatura con escritores, historiadores, periodistas y críticos literarios? No sabemos, pero nos vamos a enterar el 17 de abril, cuando en la presentación de “Todos éramos hijos”, la novela nueva de María Rosa Lojo, Valentino Cappelloni se meta en el debate con Elsa Drucaroff, Marcelo Figueras, Federico Lorenz y Lojo, moderados por Sebastián Basualdo. Acá va un adelanto de lo que puede llegar a decir un joven imberbe como él.

 

¿Cuáles son los conflictos y posibilidades de llevar a la ficción la historia reciente?

En cierta forma las trampas habituales: esa tensión entre la fantasía propia de la lectura del autor y los datos o vivencias “auténticas”. En otras palabras, memoria individual vs memoria colectiva. En la segunda es donde todos estamos ubicados, una lectura aceptada y establecida de la historia por donde nos movemos. La primera puede constituirse como una revisión que en mayor o menor medida la cuestione, desde ese lugar individual, totalmente personal. Es en esta acción cuestionadora donde se encuentran esencialmente los conflictos y posibilidades de la narración. No tanto si se despega más o menos de esa interpretación acordada, sino en qué medida se sumerge en sus contradicciones.

 

Cuando un autor elige situarse como personaje de su propia novela, ¿cuáles son los elementos con los que debe tener más cuidado?

La autoindulgencia. La sobre-referencialidad: no todo lo que le sucedió al autor es literariamente interesante para los lectores.

 

¿De qué modo el discurso de la memoria cambia y se adecúa con el paso del tiempo?

Del mismo modo en que la memoria nos falsea nuestra propia historia. La memoria va y viene y se escapa de todo intento de dominio. ¿Qué es real, qué fue deformado y qué decidimos inventar de nuestra vida? ¿En conveniencia de qué? Creo que de alguna forma esa operación constructiva aplica igualmente para un suceso histórico, hay mayor o menor cantidad de datos duros, pero siempre se realiza una lectura que cambia con la luz.

 

¿Qué hacen los hijos con la herencia simbólica de sus padres cuando la ideología se interpone entre ellos?

Toda herencia simbólica es un elemento sobre el cual se edifica la identidad del hijo. Sea por oposición o acuerdo, por vergüenza u orgullo. En ese dislocamiento que es una ideología diferente puede existir una razón más para profundizar un odio, o un enfrentamiento que producirá una fractura: ya desplazada la identidad entera que fue heredada es necesario “hacerse de nuevo”. Por lo que tal herencia simbólica que se rechaza (y este es un acto que en el fondo siempre fracasará) lleva en su esencia una búsqueda, desde lo que sea que quede de esos restos hacia lo desconocido.

 

Valentino Cappelloni nació en Mar del Plata en 1992. Estudió en el Colegio Nacional Arturo Illia y actualmente estudia cine en la UNA y asiste al Taller Heterónimos. Es uno de los organizadores del Congreso Gombrowicz y una de las promesas literarias más contundentes de su generación. 

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Cappelloni